El tarot siempre ha sido la herramienta estrella de la adivinación. Sin embargo, desde hace unos años para acá se le ha comenzado a dar un uso más terapéutico que predictivo. Es decir, la tendencia es usar las cartas del tarot para explorar los problemas y situaciones en general de tu momento presente. Lenormand, en cambio, parece continuar con su fama de ser un método centrado en la adivinación del futuro. Pero, ¿es esto totalmente cierto?
Vamos a dejar algo claro desde el principio: tanto el tarot como Lenormand son herramientas de adivinación, ya que ambas sirven para averiguar algo que está oculto o no es evidente, ya bien sea esto algo del pasado, del presente o del futuro.
Es cierto que cuando exploramos el pasado y el presente es mucho más fácil “adivinar” algo que ya ha sucedido o que está sucediendo que cuando miramos al futuro, sobre todo cuando nos echamos cartas a nosotros mismos. Pero esto no deja de ser adivinación al fin y al cabo. Si yo le echo las cartas a un desconocido para explorar un tema que le preocupa del presente tengo que adivinar lo que le está sucediendo, y lo mismo sucedería si explorase su pasado. Así que, independientemente de que la tirada sea terapéutica o no, siempre estará presente el acto de adivinar a través de las cartas.
La diferencia entre una tirada terapéutica y una predictiva
La clave para que una tirada de cartas sea terapéutica o puramente una predicción clásica del futuro no está en la herramienta en sí sino en la pregunta que se le formule a esa herramienta. Las tiradas clásicas siempre se centran en adivinar el futuro, mientras que las tiradas terapéuticas se enfocan en solucionar el presente. Sin embargo, tanto el tarot como Lenormand pueden responder a preguntas clásicas predictivas como «¿qué tal me irá en el amor el mes que viene?», como a preguntas terapéuticas como «¿qué está bloqueando mi éxito en el amor y cómo puedo solucionarlo?».
El principal motivo, según mi opinión, de que el tarot se suela usar de manera terapéutica es sencillamente porque es más popular y hay mucha más gente que lo usa como una forma de autoayuda. Lenormand en cambio, al tener menos adeptos para haberse quedado estancado en su uso de adivinación clásica.
Pero la verdad es que ambos sistemas son perfectamente válidos tanto para adivinar el futuro como para explorar el presente. Lo ideal es usar cada una de estas herramientas en función del nivel de detalle que desees obtener en tus tiradas de cartas. El punto fuerte de Lenormand es que con él puedes explorar tanto asuntos generales como «¿cuál es la situación en mi trabajo ahora mismo?», como averiguar todo tipo de detalles del día a día, como por ejemplo «¿cuál sería el regalo ideal para mi hermana?».
Que la pregunta haga alusión al presente o al futuro no es relevante para las cartas Lenormand, ya que ellas son totalmente capaces de responder a todo tipo de preguntas. Esto significa que Lenormand sí se puede usar perfectamente de manera terapéutica o evolutiva si lo deseas. Y para demostrarlo he incluido una lección en el Curso de Lenormand en la que enseño cómo usar las cartas Lenormand de esta manera.
Entonces… ¿Es mejor el tarot o Lenormand?
Es posible que se te pase por la cabeza preguntarte cual de estos dos sistemas de adivinación es mejor. ¿Cuál deberías elegir? La respuesta es que no hay uno mejor que otro, ambos sistemas muy potentes con sus propios puntos fuertes. De hecho, creo que el tarot y Lenormand se complementan perfectamente. Piensa en los distintos sistemas de cartomancia son como un set de herramientas: podrías usar sólo un martillo o sólo un destornillador para construir un mueble decente, o… puedes usar las dos herramientas y construir un mueble mucho más sólido.
Yo recomendaría a todo el mundo usar ambos sistemas porque son dos formas muy distintas de leer las cartas que nos aportan información complementaria. Con el tarot puedes cubrir los aspectos más generales de una tirada y con Lenormand puedes sonsacar cada uno de los detalles que al tarot se le puedan escapar. Cuantos más métodos de adivinación conozcas más ricas serán tus tiradas y, también, más se desarrollará tu propio estilo de leer las cartas en general.




























